[Inicio] [Haznos tu página de inicio] [Imprimir] [Favoritos] | 30 de julio de 2010

UN NUEVO FÓSIL DEDICADO A LOS BARRIOS DE LUNA (LEÓN)

A. Fotografía del fósil con una conservación excepcional. B. Reconstrucción del animal donde se recrea el sentido de los flujos
En un artículo aparecido en la prestigiosa revista Acta Palaeontologica Polonica, se acaba de publicar un artículo en el que se describe una nueva especie de equinodermo procedente de las rocas cámbricas (510 millones de años) de Los Barrios de Luna (León).
El trabajo lo ha realizado Samuel Zamora de la Universidad de Zaragoza y miembro del grupo de investigación "MURERO", junto con Andrew B. Smith del Natural History Museum (Londres).
Se han estudiado 34 fósiles muy bien conservados y que pertenecen al grupo de los equinodermos carpoideos de la clase Cincta (parientes de estrellas y erizos de mar actuales). Los carpoideos vivieron en los mares paleozoicos y su anatomía es extraña y muy controvertida. Son totalmente asimétricos, algunos tienen cola y la boca por ejemplo ocupa la parte frontal derecha del animal. Todas estas características no están presentes en los equinodermos actuales. Esta extraña anatomía es la responsable de que los paleontólogos discutan de a que grupo de animales pertenecen, sin llegar a ponerse de acuerdo.
Pocos son los afortunados que pueden encontrar y poner nombre a las especies. En este caso la fortuna ha sonreído a los paleontólogos y estos ejemplares son totalmente nuevos para la ciencia. Representan un nuevo género y especie, que ha sido bautizado como Lignanicystis barriosensis, en honor al director del proyecto MURERO y a Los Barrios de Luna, localidad donde fueron encontrados los fósiles.

Más allá del nuevo nombre, estos fósiles aportan importante información de como vivían estos extraños organismos. Los investigadores cuentan que vivían apoyados sobre el fondo marino con la estela (cola), en contra de las corrientes. El cuerpo quedaba sobreelevado sobre el fondo mediante unos bultos en la cara inferior. Estos bultos se alineaban configurando dos pasillos que canalizaban las corrientes de agua que aceleraban su velocidad cuando pasaban por debajo del animal. De esta manera las partículas del fondo se ponían en suspensión y el animal las captaba con la boca, situada en contra de las corrientes, para alimentarse. Para evitar que las corrientes arrastraran al animal pudiendo dañarlo, éste desarrolló una extraña forma asimétrica con unas placas muy anchas en forma de hacha que favorecían la tracción sobre el fondo marino.
Esta extraña anatomía se encuentra en otro grupo de equinodermos primitivos, los carpoideos estilóforos y ha sido interpretado como un caso de convergencia evolutiva. Seguramente ambos grupos desarrollaron estructuras parecidas porque vivieron en medios parecidos.
Durante el Cámbrico, la zona de Los Barrios de Luna, estaba cubierta por un mar somero repleto de criaturas extrañas como los trilobites o estos equinodermos cincta. Los investigadores estudian hoy sus fósiles, cuyo valor patrimonial es incalculable. En Los Barrios de Luna (León) se encuentra uno de los yacimientos cámbricos más importantes del mundo y es nuestro deber trabajarlo, estudiarlo, protegerlo y darlo a conocer a la población y a la comunidad científica.
Los fósiles están depositados en el Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza.